PUSH es un adictivo juego de cartas donde tendrás que medir constantemente el riesgo. ¿Te plantarás con un botín modesto o te arriesgarás para conseguir la mejor fila y dar un golpe sobre la mesa?
En tu turno, saca cartas del mazo y ve colocándolas en hasta tres filas. La regla es simple: en una misma fila no puede haber cartas del mismo color ni del mismo número. ¡Cada carta que sacas aumenta la tensión!
Si sacas una carta que no puedes colocar, pierdes el turno y te penalizan. Si decides plantarte a tiempo, te quedas con la mejor fila, pero ¡el resto de filas se las reparten tus rivales! Una genialidad de Ravensburger.